Ecosistemas de los más variados y temperaturas de todo tipo son parte de este tan diverso planeta. Las especies que habitamos en él, vivimos y pasamos por diversas condiciones climáticas en el entorno con el que interactuamos. En nuestro caso, desarrollamos ciertas adaptaciones o estrategias a esos estímulos para vivir en buenas condiciones ¿no?. Bueno… las plantas no son la excepción a esta regla.
Los ejemplares que normalmente adquirimos en viveros para formar parte del interior de nuestras casas, suelen pertenecer a entornos tropicales o subtropicales y debemos “imitar” esas condiciones para que prosperen entre nosotrxs (además de encargarnos de su mantenimiento y supervisión, claro). Por ese motivo, la idea de este artículo es la de funcionar como un check list de las tareas que lxs jardinerxs necesitamos tener en cuenta a la hora de cuidar de nuestro jardín.

OTOÑO
Baja la temperatura, los días de luz empiezan a ser más cortos y debemos activar algunas tareas importantes. Acá va un listado de las más relevantes:
- Enriquece el sustrato o suelo de todas tus plantas por medio de enmiendas que mejoren la actividad biológica. Recordá que en el otoño las plantas necesitan nutrientes porque están muy activas todavía. Esto hará que los asimile y estabilice para luego recibir el frío feliz.
- Quitar y limpiar del follaje las hojas marchitas.
- Disminuir la frecuencia de riego. Siempre chequear el sustrato antes de regar. A diferencia de los meses de calor, pasamos el momento de riego a la mañana, no al atardecer.
- Plantar bulbos de floración primaveral. Todo lo que hagamos en esta estación del año (principalmente al comienzo), repercutirá en las siguientes estaciones en nuestro jardín.
- Revisar los cambios en las condiciones de luz, aire y ventilación de esta época para modificar los lugares en que está cada ejemplar si hiciera falta.
- Lleva a cabo tareas de control de plagas. Observa con mucha atención a tus plantas y advertí visitas no deseadas porque éste es el momento ideal para combatirlas en caso de que veas un ataque grave.
- Es una buena época para llevar a cabo podas de formación para limpiar los follajes y ademas facilitar la circulación de aire en el interior de cada planta.
- Transplantes, división de matas (rizomas y bulbos) y cambio de macetas. Es el momento justo para darles el último impulso de crecimiento a tus plantas para que lleguen al invierno totalmente estables y listas para el letargo invernal.

INVIERNO.
¿Qué sucede con nuestras plantas en esta estación del año?
Como mencioné más arriba, en general las plantas que habitualmente tenemos en el interior de nuestros hogares, no pertenecen a ecosistemas fríos. Es decir, las condiciones invernales no son parte de su hábitat, todo lo contrario. Esto implica que con la llegada de las bajas temperaturas realizan un “ajuste fisiológico” para compensar el cambio en las condiciones de luz, temperatura, humedad, agua y reducen las tasas de las reacciones metabólicas. Enfocan sus esfuerzos y su energía en funciones mínimas vitales y dejan en segundo plano el envío de fotosintatos a órganos de demanda o almacenamiento.
Este fenómeno requiere de ciertos cuidados que lxs jardinerxs urbanxs debemos tener presentes para garantizar la sanidad de nuestras plantas:
- Continuamos regando a la mañana (no por la tarde) y con la frecuencia de riego baja ya que su demanda hídrica no es la misma que en meses anteriores.
- Aprovechamos el invierno para erradicar plagas.
- Proteger plantas que se encuentren ubicadas en balcones o el patio y no tengan un resguardo ante las heladas.
- Alejarlas de radiadores o estufas que deshidratan su follaje y sustratos. Si son plantas tropicales, necesitan humedad ambiente y debemos garantizárselo. Es fundamental pulverizar sus hojas de forma regular.
- Limpiar el polvo de sus hojas. Los días en invierno son más cortos por lo que cada minuto de luz cuenta y debe ser aprovechado por ellas de la mejor manera.
- No exponerlas a corrientes de aire frío.
- Podemos abonar su sustrato pero solo una vez en la estación o bien pulverizar sus hojas con algún fertilizante líquido.
- Quitar las hojas dañadas para evitar que gaste energía en sectores que van directo a perderse.

PRIMAVERA
La temperatura comienza a subir, las horas de luz aumentan y la actividad vegetal se intensifica. Es la estación de los colores, el crecimiento y renacer.
- La primavera es un buen momento para trasplantar plantas de interior a macetas más grandes, especialmente si han crecido demasiado y necesitan más espacio para las raíces. Asegúrese de elegir una maceta que sea un poco más cabedora que la actual, y utiliza un sustrato rico en nutrientes y de buena calidad para rellenar la maceta. No tires tierra anterior, simplemente adiciona lo que falta para completar el recipiente. Dato que suma: Las macetas vienen de formas diversas justamente por que están pensadas para diferentes sistemas radiculares. Asegúrate de usar una compatible con la planta en cuestión.
- Es un buen momento para podar. Si las plantas han crecido demasiado, puedes recortar las ramas más largas para darles una forma más atractiva. Una buena poda garantiza salud. Te aconsejo investigar un poco la especie en cuestión antes de hacerlo así te aseguras una poda exitosa.
- Las plantas que se encuentran en contenedores necesitan renovación de nutrientes para crecer saludablemente ya que se encuentran contenidas en un espacio acotado. Durante la primavera, puedes aplicar un fertilizante líquido o bien abono sólido para ayudar a tus plantas a crecer más rápido y más fuertes.
- Empiezan a necesitar más agua que en invierno, ya que la temperatura y la humedad empiezan a aumentar. Es importante verificar la humedad del suelo periódicamente y observar las plantas cuando la capa superior de tierra esté seca. Controla con amor para no dañar raíces <3.
- Continuamos las tareas de limpieza para dejarlas libres de polvo y suciedad. Limpia las hojas con un paño húmedo para eliminar el polvo y los residuos, lo que ayudará a las plantas a absorber mejor la luz solar y el agua.

VERANO
Los meses de verano, podrían definirse como el “crecimiento activo” de muchas especies, siempre y cuando ese calor no exceda los límites sanos.
Lo que importa:
- En los meses de verano, el clima es más cálido y seco, lo que puede hacer que las plantas necesiten agua con más frecuencia. Es importante comprobar la humedad del suelo periódicamente y regar según sea necesario.
- Las plantas están en su período de crecimiento más activo. Debemos garantizar nutrientes en los sustratos. Usa enmiendas con gran aporte en materia orgánica como compost o humus de lombriz y fertilizantes líquidos de aplicación foliar o riego como Supermagro (nuestro fertilizante orgánico) o té de compost.
- Los insectos y las enfermedades son más comunes durante los meses de verano, el calor y la humedad son condiciones ideales para su crecimiento y propagación. Inspecciona las plantas periódicamente y toma medidas para controlar cualquier problema que pueda surgir. Es clave mirarlas seguido.
- Proteger plantas que se encuentran en pleno sol (siempre que su especie lo requiera) con alguna media sombra o resguardo para controlar que no sea afectada por un excesivo contacto con los rayos del sol.
Como puedes ver, muchas de estas tareas son comunes a distintas estaciones. Sin dudas, dedicarle tu atención a las plantas que te acompañan ya es un gran acto de amor y cuidado. Si además de eso, activas una serie de tareas extra, tu jardín urbano desbordará de salud, vigorosidad y belleza.