El Día Mundial del Reciclaje: Regenerando nuestra vida urbana.

Hoy es el Día Mundial del Reciclaje. Se celebra el 17 de mayo de cada año desde el 2005 en adelante. Fue creado en aquel entonces por la UNESCO para funcionar como recordatorio o «alarma» ante el avance del consumo y por ende, la excesiva generación de residuos por parte de todas las personas que habitamos este planeta. Por lo tanto, esta campana que suena un día como hoy todos los años, nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre la importancia de cuidar nuestro entorno y también ir un poco más allá: adoptar prácticas sustentables al respecto. 

El reciclaje es una acción fundamental para preservar el mundo verde que nos rodea y garantizar un futuro saludable para las generaciones que vienen. Está demostrado que somos la generación bisagra que puede empezar a cambiar la herencia del desastre acumulado hasta ahora. ¿Estamos dispuestos a empezar por lo menos con pequeños pasos?

En este artículo, exploramos la necesidad de concientizar a la ciudadanía sobre el reciclaje, el poder transformador del pensamiento regenerativo y cómo podemos tomar acción para crear un impacto positivo en nuestro entorno.

Es importante destacar que la gestión de residuos no solo tiene un impacto ambiental sino que también económico y social. Según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (Argentina) la gestión de residuos cuesta a los municipios entre el 15% y el 30% de sus presupuestos. Si tenemos en cuenta que dentro de esos porcentajes hay un inadecuado tratamiento de la basura llevado a cabo por ciudadanos, empresas e instituciones, seguramente, esos números podrían optimizarse con concientización, educación ecológica y acciones concretas destinadas a mejorar la performance de las ciudades y su tratamiento de residuos. Por otro lado, la quema a cielo abierto de desechos mal tratados por esa falta de gestión responsable provocan la emisión acelerada de gases de efecto invernadero y la contaminación del aire, el agua y el suelo.

En este sentido, es fundamental que las empresas y los ciudadanos se comprometan a reducir la producción de basura y adoptar prácticas más sostenibles. 

El pensamiento regenerativo propone un enfoque innovador y holístico. Imaginemos cómo sería si todos adoptáramos una actitud regenerativa en nuestras actividades diarias, cada uno desde su lugar. Podríamos diseñar espacios verdes en nuestras ciudades que promuevan la biodiversidad y actúen como pulmones de aire puro. Podríamos utilizar técnicas de jardinería orgánica para crear huertas propias o también urbanas comunitarias y cultivar nuestros propios alimentos, reducir así la dependencia de los sistemas de distribución masiva y fomentar la conexión con la naturaleza. Se trata de una forma de pensar y actuar que busca crear sistemas sostenibles que no solo sean capaces de recuperar los recursos perdidos sino crear nuevos recursos a partir de ellos.

La regeneración no solo se aplica a los sistemas naturales como por ejemplo la agroecología o agricultura regenerativa (producción de alimentos orgánicos), sino también a los sistemas sociales y económicos. En el ámbito empresarial, la regeneración se puede aplicar a través de la implementación de capacitaciones para ejecutar prácticas sostenibles y responsables, el fomento de la innovación y la colaboración con otras empresas y organizaciones con un mismo norte: el compromiso de operar con impacto social y ambiental positivo.

¡Tomemos acción ahora! El Día Mundial del Reciclaje es un recordatorio de que cada uno de nosotrxs tiene el poder de marcar la diferencia. Desde Terrapy, te proponemos la implementación de algunas acciones concretas que puedes tomar para contribuir al cuidado de nuestro mundo verde:

  1. Intenta generar menos basura de un solo uso. Podes elegir reutilizables en lugar de productos desechables. Usa botellas de agua recargables, bolsas de tela en lugar de plástico, y evita los productos empaquetados en exceso.
  2. Separa y recicla: Infórmate sobre los programas de reciclaje en tu localidad y sigue las pautas para reciclar papel, vidrio, plástico y metal. Recordá lavar los envases antes de desecharlos.
  3. Reutiliza los desechos que puedan cumplir otro rol: Podés utilizar los envases de vidrio, cartón o plástico para guardar alimentos y otros objetos en lugar de comprar recipientes nuevos. 
  4. Compra productos reciclados: Opta por productos fabricados con materiales reciclados siempre que sea posible. Esto ayuda a cerrar el ciclo del reciclaje y reducir la demanda de nuevos recursos naturales.
  5. Composta los desechos orgánicos: En lugar de tirar los residuos orgánicos, como restos de comida y restos de poda del jardín, considera la opción de hacer compostaje. Podés crear un compostador en tu casa o bien comprar uno. El compostaje ayuda a reducir la cantidad de residuos que van a los vertederos y proporciona un fertilizante natural para tus plantas.

Si aún no llevás a cabo acciones concretas con tus residuos y podés empezar por algunos puntos que te proponemos, tu aporte a este planeta se volverá de mucho valor y marcará la diferencia. Contagia a tus amistades y familia para que algún 17 de mayo no muy lejano, nos encuentre celebrando mejoras y avances con respecto a la crisis climática y el correcto tratamiento de los desechos. 

Por último, va una vez más: ¡Toma acciones ahora!

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